martes, 1 de febrero de 2011

COLECCIONISTA


Eres incansable en tu oficio

En tu rostro el camino es conocido

Y las formas son las de todos los días

Esperando que el sol salga por las noches

Y que la luna alumbre al mediodía

Llegas puntual a marcar tu corazón

Volteando la mirada a los espejos

Respirando despedidas y

Papeles con pétalos dibujados

Asi eres tú, coleccionista

De lágrimas

jueves, 27 de enero de 2011

LA TARDE ERA TRANQUILA


- ¿Puedes hacer que la gente disfrute con el sonido de dos hojas cayendo?
- Si, claro
- A ver


Sintió como en su estomago se arremolinaba algo caliente y después de un suspiro empezó:

La tarde era tranquila. Un color violeta decoraba el reflejo en las ventanas, las nubes eran como visitantes de última hora que traían sus ropajes alborotados. En el parque hacía buen rato que las voces de parvulario habían desaparecido y ahora una brisa conversaba con los árboles y sólo el rumor de sus diálogos se escuchaba en este espacio. De pronto un altercado interrumpió la calma vespertina y resulto que el Cielo anunciaba, con arrogancia, que no había mejor espectáculo que el que él ofrecía. En lo que el Viento no estaba de acuerdo y le salió al frente con argumentos:

Por mi la vida se hace evidente al hacer que lo que toco se mueva de su lugar y sorprenda a quien vea mi trabajo. A través de mí las aves presentan el mejor de los bailes y puedo tener mil voces a la vez: a veces aguda, como una aguja de oro, y otras, grave, como la voz de un ogro de cuentos – acabo el caballero del eterno soplido.

Mis colores nadie los puede clasificar y las joyas más preciadas del mundo ya quisieran tener mis tonos, cálidos unas e intensos otras. Soy el telón de los amaneceres más soñados y de aquellas noches encantadas por las estrellas – dijo a su turno el señor de extensos celestes matinales.

Sólo con un suspiro tuyo Viento, dos de mis hojas pueden iniciar el más corto y eterno cortejo, teniendo como fondo un anaranjado encendido o el cariz plomizo más enamorado tuyo Cielo, para que, antes de acabar en el suelo, testimonien de su pasión en un último beso – musito un árbol.

La tarde era tranquila…

miércoles, 26 de enero de 2011

MONTAÑA RUSA


1.-

El arañón en el brazo le quemaba. Dos surcos acababan el ardiente recorrido rosado en su muñeca derecha. Un amago de lágrima se detuvo por la rabia del robo.
Mierda!! – gruño – mezclando su reclamo con el aire frío de la tarde. Lo peor del hurto era que por asociación de sentimientos inequívocos, en ese momento, justo ahí, sintió como esa otra rabia, o tal vez odio, o tal vez despecho, se volvía a levantar como una serpiente oscura dispuesta a seguir envenenando sus entrañas…

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2.-

Te miro a través de mi ventana
sucia,
mujer de cachivaches y polvo
tu amo no te alumbra
tus hijos te limpian
hay un manto desagarrado sobre ti
y te extiendes en silencio sobre
la tierra

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3.-

Supongo que la espectacularidad
De un sol de siempre
No se verá opacada por una
Pequeña tristeza
Supongo que los pájaros
No dejarán de darnos envidia
Porque un alma
Dejo de volar

jueves, 30 de diciembre de 2010

EN LA VEREDA DE LA NOCHE


Sombras extraviadas que rozan

esos millones de puntos,

las sirenas que mezclan su canto

con el viento

y los animan a continuar,

cadáveres de madera

eterno rumor en vaivén

la oscuridad y sus murallas,

y llegan a pisar

aquellos árboles muertos

que les permiten enfriar su nostalgia

en la vereda de la noche.

sábado, 25 de diciembre de 2010

CORAZÓN DE DURAZNO

Las imágenes que se van sucediendo están barnizadas de un clima de melancolía constante, si quiero recordarla. Un rostro observado desde abajo, tardes grises, sollozos ahogados.

Pequeña niña, de mirada extrañada, traviesa chiquilla de rodillas siempre heridas, creciendo entre almas verdes y suspiros de nube. Larga cabellera ondulada que hoy extrañas, como extrañas jugar con tus hermanos y escaparte al cine con ellos sin que mamá se entere.

Linda estudiante de colegio católico que no rezaba en la formación porque asistía a la iglesia los sábados. Practicante de madre que atendía a sus hermanos menores. Te pasabas el tiempo deshojando días creyendo que la lluvia eran las lágrimas de ángeles berrinchudos que querían bajar a jugar a la tierra.

Para ti el amor llego un día del mar, así como él, impetuoso. Dejaste el arco iris y los relámpagos silentes por ir tras esa promesa de para siempre. Y empezaste a construir tu nuevo mundo con manos asustadas y tu poco más de 20 años.

Tus días se llenaron con tres voces que dependían de tu calor. Te olvidaste de tus sueños para empezar a fabricar los de ellos. Dejaste de lado tus sonrisas para hacerles cosquillas en el corazón y así, tal vez, nunca te olvidarían.

Estos tres visitantes, que crecieron bajo tus alas de paloma, guardan pequeños baúles de besos y soplidos en los raspones, ahora cuando les toca ser grandes. Unos de tus últimos regalos fue algo tan sencillo y bello, como sencillo y bello es tu corazón de durazno.

domingo, 12 de diciembre de 2010

LA PRINCESA Y EL SAPO

Había una vez una linda princesa de reflejos castaños en su cabellera y mirada de mañana soleada, asi de hermosa ella era. La princesa le regalo sus besos a un sapo creyendo que era un caballero verdadero, sin embargo aquí empieza este relato lastimero.
La damisela cerró los oídos a las advertencias de sus amigos: "Tiene alma de perro" le decían y ella enamorada continuaba en su yerro. Los días se perseguían decorando el vacío con cielos de mariposas y gotitas de rocío.
Pero un buen día llegó en que la bruja del cuento apareció y por el chat del facebook le habló. Le dijo: "No seas tontuela, él sigue conmigo, vente que te lo demostraré". La princesa no creía tamaña artimaña, a cuento de despecho le parecía este hecho.
La duda en su corazón ya estaba sembrada asi que con un nudo en la garganta salio apurada. Al encuentro iba de la hechicera, que seguro le contaría las cosas a su manera. Sin embargo grande iba a ser la decepción luego de una llamada que le destrozó el corazón.
Al sapo llamarían por celular para comprobar que la mentira inundaba su cantar. "¿Por qué no me dijiste que seguías con ella?", le inquirió la bruja refirindosé a la bella. Un silencio de desierto mantuvo el momento incierto. "Ella esta aquí conmigo y ha escuchado todo", dijo la bruja, a quien mejor le vamos cambiado de apodo.
Porque tan bruja no era la otra mujer, y es que en la trampa del sapo también llego a caer. Que llevaban cinco años de relación, imaginénse que tal notición!! El sapo intento defenderse gritandole mentirosa por el celular pero ante las evidencias la princesa sentía su alma llorar.
"Mañana vamos a su trabajo a enfrentarlo!" le propuso a la princesa, pero cómo hacer eso? si no quería ni mirarlo. Llegó a palacio sin decir palabra, deseaba, para que se la coma, que la tierra se abra. No quería llorar aunque a veces le ganaba y de su espiritu dolido el llanto emanaba.

No pudo dormir esa madrugada, "nunca me quiso" pensaba. Ahora de este terrible daño la princesa se recupera y que no le vuelva a pasar "por favor" espera. Le agradece a la bruja, su "hermana" en el dolor, haberla librado de este despreciable señor.
La princesa siempre será princesa y el sapo jamás dejará de ser sapo. Esta historia no tiene un final feliz, de la vida real tiene el matiz.

jueves, 7 de octubre de 2010

BLANCAS Y NEGRAS


...desde todos los puntos cardinales

me puedes mirar, esta bien

pero sólo yo puedo diagnosticar

mi alma, entiendes

y si escuchas las melodías de

mis segundos

tal vez empieces a entender

mi próxima jugada en este

ajedrez eterno...